Aunque los iPhone modernos cuentan con cierta resistencia al agua, ningún dispositivo es completamente impermeable. La certificación IP67 o IP68 solo garantiza protección frente a salpicaduras o inmersiones breves, no ante exposiciones prolongadas o contacto con líquidos como agua salada o bebidas.
Si tu iPhone se moja, lo primero que debes hacer es apagarlo inmediatamente. No intentes cargarlo ni encenderlo para comprobar si funciona, ya que la corriente eléctrica puede provocar cortocircuitos.
A continuación, sécalo con un paño suave y retira la tarjeta SIM para facilitar la ventilación interna. Evita los secadores o fuentes de calor, ya que pueden deformar los componentes o dañar la batería. Lo más recomendable es dejarlo en reposo en un lugar seco y ventilado durante al menos 24-48 horas.
Uno de los mitos más comunes es el del arroz: aunque puede absorber algo de humedad superficial, no elimina la condensación interna, por lo que puede incluso empeorar el problema.
En MovilHub, contamos con herramientas de diagnóstico y limpieza especializadas. Si tu iPhone no enciende o presenta manchas de humedad en la pantalla o la cámara, lo ideal es que un técnico lo abra para limpiar los componentes, secar los conectores y sustituir las piezas dañadas.
Una reparación a tiempo puede salvar la placa base y otros componentes críticos. Además, siempre recomendamos instalar nuevas juntas adhesivas y protectores para restaurar la estanqueidad del dispositivo.
Y recuerda: aunque una funda o protector ayudan, la mejor protección sigue siendo la prevención. Evita usar el iPhone cerca del agua y, si se moja, actúa rápido.



